Debo escribir un poema
que comience con esta historia:
“Nunca estás cuando te veo”.
Y la parte que me atañe
es un vacío:
nunca una noche de amor alcanza.
No porque sea un poema de amor “XY”.
Es porque estás tan lejos
y tan cerca del dolor insoportable.
Hasta que el poeta deje de escribir.
¿Esta noche?
Porque ha muerto:
encontró la imagen perdida.
(Su viaje concluyó:
«te veo, pero ya no te amo»)
Dices: una pesadilla.
Me dije: aunque te siga viendo.
Estas noches de insomnio
mis palabras sirven
cual poema de amor…
que es mío.
Es XY.
¿Te sirve?